Interesante y polémico debate en el X Foro Hosteltur titulado: “Hoteles vs. Alquileres Vacacionales: Entre la demanda y la legalidad”, que paso a contar aquí para los que os lo perdisteis.

El Moderador fue Joan Molas de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos que presentó el debate hablando del crecimiento exponencial que ha tenido el fenómeno de los apartamentos. Estos no aparecen en las estadísticas oficiales de pernoctaciones de Fontur, pero se sabe que el alquiler de apartamentos ha aumentado un 44% mientras las estancias en hoteles han aumentado un 4.5% en los últimos meses.

Habló de la necesidad de una legislación para competir en igualdad de condiciones con las mismas exigencias para todos incluyendo a los nuevos modelos que, a través de Internet, se dedican a cruzar particulares con clientes. En su opinión, no se puede hablar de consumo colaborativo cuando el portal cobra comisiones. En ese momento, deja de convertirse en una plataforma de intercambio para ser venta online de servicios sujeta a las normas mercantiles.

La Directora General de Turismo de Cataluña, Marian Muro, explicó la normativa que ha estado impulsando en los útimos 3 años para apartamentos turísticos y viviendas de uso turístico que está siendo un referente para otras comunidades que empiezan a regular ahora el tema y se interesan por la experiencia de Cataluña.

Lo que cuenta Marian Muro es que, cuando llegó a su puesto, la transferencia normativa en materia de turismo legitimaba a la Dirección General de Turismo de Cataluña a legislar sobre un sector que se encontraba descontrolado. El panorama era el de, por un lado, una bolsa de 100 millones de pernoctaciones al año donde la mayoría de la oferta no cumple ninguna norma y actúa de forma “sumergida” y, además, un sector muy complicado con muchos intereses en juego. Ante una realidad así, decidió sentarse con el sector privado que colaboró en la realización de una nueva legislación.

La idea principal fue la de simplificar y ponérselo fácil a quien quisiera actuar legalmente, con unas normas que invitasen a regularizarse evitando la tentación de poner puertas al campo con una legislación restrictiva que acabaría siendo inútil, si resulta que no tienes medios para hacerla cumplir. Se crea la distinción entre apartamento turístico y vivienda de uso turístico ambos con la obligación de realizar una comunicación de inicio de actividad que supone aparecer en un registro que les asigna un código registral.

Desde hace un mes y medio toda publicidad en las comercializadoras de apartamentos que vendan producto en Cataluña tienen que mostrar el número de registro. Esto facilita la labor de rastreo de un grupo de 40 personas ya que invierte la carga de la prueba: antes tenían que demostrar que un apartamento anunciado en una web era ilegal, lo cual era muy complicado dado que los apartamentos suelen aparecer identificados de manera ambigua para evitar el control, pero ahora la publicidad que no lleva el número de registro tiene un expediente y tiene que probar que es legal.

Otra de las ideas clave de la normativa ha sido la de forzar la profesionalización del sector introduciendo ciertas exigencias que buscan proteger al cliente como la obligación de tener un servicio de emergencia de 24 horas y la de dar solución a los problemas que surjan durante la estancia.

También enumeró una batería de normas tanto de competencia autonómica como estatal aplicables al sector desde leyes de consumo hasta de protección de datos.

El proceso de regularización ha aflorado unos 30.000 apartamentos y viviendas de uso turístico que suponen el 30% de la oferta. Datos insuficientes pero que suponen un logro importante.

Rafael Sánchez director de Viajes Carrefour se pregunta si el fenómeno de los alquileres vacacionales y del p2p, que tiene tanto éxito en el cliente, es una novedad que supone una tendencia pasajera o un nicho duradero. Para él, la euforia actual es fruto de una serie de circunstancias como: la saturación inmobiliaria donde es difícil vender a buen precio y es atractivo rentabilizar por medio de alquileres turísticos, la crisis que hace que la gente viaje más barato, la novedad tecnológica; por todo esto ve el fenómeno como una tendencia del momento.

Como distribuidor se pregunta si los nuevos modelos juegan limpio o suponen una competencia desleal. Le preocupa que algunas plataformas se presenten como lugares de intercambio y tienden a lavarse las manos de responsabilidades posteriores, cuando lo que hacen es cobrar por las transacciones lo cual les convierten en webs de intermediación, lo mismo que las agencias de viaje. Estas plataformas deberían ser responsables antes los derechos que protegen al consumidor y estar bajo las leyes mercantiles que controlen sus contenidos y aquello que suceda durante la prestación del servicio.

En representación del sector de apartamentos turísticos estaban Pablo Zubicaray presidente de la Federación Española de Asociaciones de Viviendas y Apartamentos Turísticos y Chema González CEO de ALTERKEYS que coincidieron en que el sector quiere ser regulado y quiere unas normas claras y justas para competir en igualdad de condiciones.

Para Pablo Zubibaray frenar los apartamentos es frenar el tipo de alojamiento que más crece en el mundo. Si se aprueban normativas imposibles de cumplir, como la que se está proponiendo en Madrid donde se está pensando en exigir un mínimo de 5 noches (cuando la media en el sector es de tres), las plataformas locales serán sustituidas por otras radicadas en el extranjero a las que será más difícil de perseguir.

En la decisión de compra, el tipo de alojamiento es importante y hay viajeros que van a dejar de ir a los sitios que no tienen una determinada oferta que otros destinos si tienen.

El vehemente defensor del sector hotelero fue Aurelio Vázquez, Presidente de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca, que aportó datos macro-económicos que muestran un crecimiento en los últimos 10 años en España en número de turistas, pero un estancamiento en los ingresos por turismo. La explosión de los vuelos low cost y de Internet son, para él, claves en la explicación de este estancamiento.

Lo importante es hacer una gran reflexión sobre el modelo turístico en España, ya que el modelo es el problema, y ver hacia donde tenemos que ir buscando uno que amortice las inversiones que se hacen en infraestructuras dedicadas al turismo. Su fórmula para encontrar el modelo que explote al máximo los recursos turísticos de la costa parece ser la de favorecer a los hoteles por encima de los alojamientos extrahoteleros y solicitar la intervención del estado para prohibir los apartamentos que suponen, en su opinión, una dirección sin futuro.

Aboga por las políticas de oferta incluidas las iniciativas privadas del empresario de modernizar sus instalaciones etc.

Mi opinión personal es que la mejor intervención fue la de Marian Muro que explicó muy bien como habían estado trabajando para conseguir una normativa realista y equilibrada que pudiese, además, adaptarse a las especificidades de cada lugar por medio de normas locales como pasa en Barcelona.

Me gustaron especialmente dos momentos en su intervención:

Uno en el que le dijo al presidente de la Federación de Hoteles de Mallorca algo así:
Aurelio esto te va a encantar: no solo no hemos prohibido los apartamentos y los hemos regularizado sino que ahora los estamos categorizando con un sistema de llaves (como las estrellas de hoteles) y promocionando a los que se apunten al sistema.

A Pablo Zubicaray y a Chema González les dijo:
Venís aquí pidiendo que os regulen y me he sentado con vosotros muchas veces a negociar la regulación. Ahora que esta hecha la norma y que tenéis que poner un número de registro de cada apartamento al comercializarlos no lo hacéis. ¿por que no me ponéis el número de registro?.

Esa es una cuestión a la que tendrán que contestar algunas comercializadoras de apartamentos. ¿De verdad están dispuestas a cumplir la norma? ¿por que no lo están haciendo?.

Por otro lado, la gran defensa de un nuevo modelo turístico hecha por el sector hotelero y basada en datos macro-económicos me resulta un tanto retórica. En lugar de buscar argumentos para que el gobierno quite de en medio a la nueva competencia ¿por que no promover de motu propio esas políticas de oferta renovando e innovando en los hoteles?. Quizás esa demanda de alojamiento extrahotelero les esta diciendo algo acerca del modelo hotelero y merezca ser escuchada para reaccionar y volver a seducir a los clientes que han cambiado a otro tipo de alojamiento.

Me ha quedado un post un poco largo así que gracias por escucharme y por leer mis opiniones si has llegado hasta aquí. Ya sabes, comenta o comparte si te ha gustado.