El turismo contemporáneo impacta con más fuerza y velocidad que antes en la población anfitriona y su entorno. Hay varios factores que han contribuido a aumentar la intensidad del rodillo turístico. Estas son las causas principales de la masificación turística, que ha sido el caldo de cultivo de la rebelión de estos últimos años:

1| Viajar es cada vez más barato

El aumento del número de turistas en Europa tiene mucho que ver con el precio del transporte aéreo. En los datos de crecimiento turístico en la región se aprecia un patrón de viaje que domina. La escapada de fin de semana entre países europeos, muchas veces usando aerolíneas low-cost, es la forma más popular de viajar.

Además de ser más baratos, aviones y cruceros tienen cada vez más capacidad. En cada llegada dejan más pasajeros en el destino, que luego tiene que gestionar esos flujos crecientes.

No se oye hablar lo suficiente de algo que se esconde bajo los precios baratos del trasporte turístico internacional. Al comprar su combustible, las líneas aéreas y de cruceros disfrutan de ventajas que otros medios de transporte que contaminan menos no tienen. A los cruceros se les permite usar “bunker fuel”, un combustible más barato y tóxico. Por su parte las líneas aéreas tienen muchos privilegios fiscales que ya explicamos en otro artículo. Esta situación distorsiona los precios y alimenta una demanda excesiva de vuelos internacionales y cruceros. El problema de la saturación turística no se va a solucionar mientras que los precios del transporte se mantengan artificialmente bajos.

El low-cost también existe en el alojamiento turístico donde han aparecido alternativas baratas a los hoteles. Tan habituales como ellos son los hostales, los apartamentos y las habitaciones para turistas, a veces ilegales.

Para disfrutar de unas vacaciones holgadas los que viajan eligen lugares con el nivel de vida más bajo que el suyo. En especial el precio del alcohol es un atractivo con el que cuentan algunos destinos turísticos. Pueden llegar a abarrotarse de turistas que lo que buscan es beber más barato que en su casa.

2| Salarios turísticos bajos

Otra razón por la que el turismo consigue ser tan barato es por que paga salarios bajos a sus trabajadores. En este artículo anterior hablamos de los problemas de sostenibilidad que se pueden estar acumulando para el día de mañana si el salario turístico es excesivamente bajo.

3| Nuevos mercados emisores

En países como India o China han aparecido nuevas clases sociales que antes no podían viajar y ahora sí. Entre ellas, las más favorecidas tienen mucha propensión a viajar. La aceleración del crecimiento turístico global tienen mucho que ver con estos nuevos mercados de salida emergentes.

4| Los efectos del marketing turístico

La lista de lugares con interés para el turismo global de masas es limitada. Esto es debido en gran parte a los efectos del marketing. Cuando uno de ellos se hace conocido gracias a la promoción, todos los operadores quieren aprovechar el tirón y explotar sus posibilidades. El rodillo del turismo se pone entonces en marcha enviando un gran volumen de público hacia él.

El marketing turístico crea destinos y atracciones estrella que todos prefieren publicitar. Dedicarse a vender los focos ya establecidos es más fácil y barato. Con ellos éxito está asegurado.

Esto acaba calando en el consumidor. Genera una mentalidad de coleccionismo con los destinos globales de moda. Se trata de ir tachando los lugares y atracciones de la lista conforme se visitan. Cuantos más mejor. Se convierte en una cuestión de estatus. Al contarles las vacaciones a los compañeros de trabajo, hay que dejar claro que se está a la altura.

5| Nuevos hábitos de consumo

La sociedad del conocimiento da más valor a las experiencias que a las cosas materiales. Las prioridades cambian y la gente dedica más tiempo y recursos a auto-actualizarse. Esto afecta a los hábitos de consumo: se consume más turismo y aumenta el gasto experiencial (restaurantes, ocio, viajes, servicios ..) frente al material (bienes).

6| Ha aumentado la cercanía entre turistas y residentes

Ahora no solo hay más turistas, además, los residentes los tienen más cerca que nunca, quizás demasiado. Esto alimenta todavía más el resentimiento local contra el turismo.

Las plataformas digitales entre particulares han introducido un efecto de des-intermediación. Con ellas la distribución turística se parece menos a una cadena y más a una red. Los particulares pueden conectarse libremente y participar en el negocio turístico. Airbnb y similares permiten que el propietario de una segunda residencia la rentabilice al máximo.

Pero la des-intermediación está teniendo consecuencias negativas. Afecta al mercado de la vivienda desplazando a los residentes con menores rentas. Además, los turistas se alojan ahora en zonas residenciales cerca de los vecinos, generando problemas de convivencia.

7| La actitud del turista

La tendencia a buscar experiencias locales auténticas y el acercamiento entre turistas y residentes en las plataformas P2P aparecieron como una alternativa al turismo de masas. En teoría, se trata de un viajero independiente buscando más conexión con el lugar sus gentes y su cultura. El nivel de interacción entre visitante y anfitrión ha aumentado. Pero no siempre la interacciones han sido respetuosas. 

La psicología de los que viajan no ha cambiado en algunos aspectos. Muchos se siguen viendo a si mismos con derecho a hacer lo que quieran. Después de todo, han pagado por ello. No se les puede culpar solo a ellos. El turismo tiene su parte de responsabilidad. Si viajar es experimentar una cultura distinta, hay que preparar al viajero para que la respeten.

La masificación turística se estudia con el objetivo de encontrar herramientas de gestión local capaces de prevenirla y corregirla. Aquí se han analizado sus causas y en este otro artículo se proponen algunas soluciones.

Imagen Timoty Valentine Flickr Creative Commons