A todos nos suenan algunos de los destinos turísticos que se han especializado en lo que se llama “turismo de borrachera”. También estamos oyendo noticias de lugares donde los vecinos están luchando por no convertirse en otro de esos  parques temáticos para jóvenes que viajan en paquete de todo incluido buscando chupitos baratos y juegos etílicos organizados en grupo.

Para mi se trata de un turismo de tierra quemada que afecta a la imagen local y que dificulta que crezca otro tipo de turismo más sostenible, responsable y rentable.

Esto del turismo de borrachera, ¿Es algo nuevo?, ¿Es una especie de moda juvenil?, ¿quien organiza las típicas actividades de borrachera como las boat parties y los pub crawl?, ¿Que opinan los padres?.

Para quienes se pregunten como se crean esos guetos turísticos de borrachera aquí he recopilado estos ejemplos:

 
San Antonio 1984 (Ibiza)

Hace treinta años ya existía en Ibiza un turismo muy parecido al que llamamos ahora turismo de borrachera, con sus tours y actividades etílicas organizadas como se puede comprobar en este documental de una televisión inglesa de 1984.

 

Resulta curioso ver como en el turismo de borrachera hay a veces una especie de relevo generacional: hay gente que estuvo hace veinte años en una de estas vacaciones y ve con naturalidad que sus hijos vuelvan a un sitio parecido a hacer lo mismo.

 

La prensa inglesa actual está llena de artículos que no esconden los detalles más sensacionalistas de lo que sucede en los destinos turísticos de borrachera. Incluso se ha emitido un reality donde los padres observan lo que están haciendo sus hijos en sus vacaciones en lugares famosos por las juergas nocturnas. Los que van a uno de estos destinos, saben perfectamente a lo que van y sus padres también.

 

Este tipo de vacaciones son como una especie de rito de iniciación que simboliza el fin de una etapa de la vida y el comienzo de otra, para algunos se trata de “mis primeras vacaciones solo, ahora que soy mayor”.

 

A veces tendemos a pensar que los que van a estos lugares son chavales de bajo nivel educacional, pero no es exactamente así. Hay muchos de los entrevistados en esos reportajes que son estudiantes que acaban de terminar un duro año preparando los exámenes para entrar a la universidad y que van a olvidarse del stress antes de empezar el siguiente curso.

Ballermann (Mallorca)

 ballermann hits 2014 la musica asociada al turismo de borracheraEn Mallorca, asociado al turismo etílico se ha creado un estilo de música: el Ballermann.

Quienes han impulsado este fenómeno musical-recreativo-festivo son los turistas de la isla, ya que está exclusivamente creado por y para alemanes.

Ballermann es el nombre de un chiringuito que sirve como restaurante, café y discoteca de playa en la zona del Arenal de Palma para clientes alemanes. Su popularidad es tanta que el término se ha convertido en una etiqueta para referirse a una forma de entender el ocio que va acompañado de un estado de ánimo predispuesto a la juerga.

La música de las Ballermann-parties es una mezcla algo cutre de Pop, Folk y otros géneros musicales con letras en alemán sobre la cerveza, la sangría, las vacaciones de sol y playa y la marcha local.

Estas fiestas Ballermann se han repatriado a Alemania donde se celebran algunas, sobre todo asociadas a los eventos donde los alemanes tienen permiso para desmelenarse en su propia casa, como el Carnaval de Colonia, el Oktoberfest de Munich o las fiestas après-ski en estaciones como Ischgl (Austria, en este caso).

También se están exportando a algunos destinos de sol y playa emergentes como Bulgaria, que se anuncian como “Ballermann de los Balcanes” para un público muy joven en busca de fiesta.

No se trata de algo nuevo si no que se remonta a los noventa y es un tema del que se suele hablar en la prensa alemana. Hay incluso una película que se titula Ballermann 6, una comedia al estilo de “Dos tontos muy tontos”, que fue bastante popular allí.

BebiendodelcuboSin embargo la proliferación de estas fiestas empieza a ser un problema en Mallorca desde hace tiempo. Las playas están llenándose de gente borracha y la inseguridad asociada a este tipo de ocio en forma de carteristas, traficantes o prostitución va en aumento.

El ayuntamiento ha sacado este año nuevas ordenanzas para intentar pararlo y la oposición le ha tachado de franquista. La prensa alemana se ha hecho eco de todo esto y parece feliz de asistir a este espectáculo, que les ofrece unos jugosos titulares que, además de conseguir sensacionalismo, tendrán, probablemente, como efecto el desprestigio de la imagen de la isla.

Kavos (Grecia)

Tatuaje KavosEstá bastante claro que el turismo de borrachera está en auge últimamente. Entre los adolescentes el factor moda o tendencia del momento es importante. Me parece interesante saber como se crean esas modas.

Varios documentales de televisiones británicas donde se sigue a los animadores ingleses contratados por los locales nocturnos como camareros, DJs o Relaciones Públicas, me han parecido reveladores en este sentido. Ellos son un grupo destacado e influyente que el resto de turistas admira y son ellos quienes marcan tendencia.

Se trata de chicos y chicas veinteañeros contratados desde Inglaterra para pasar todo el verano en destinos turísticos como Magaluf (Mallorca), Kavos (Grecia) o Sunny Beach (Bulgaria) que se han especializado en este tipo de turismo lowcost para jóvenes ingleses.Se les paga con salarios bajos y extras a base de bebida gratis y la posibilidad de sexo abundante.

Son los tour operadores y los locales de ocio quienes les contratan. Ellos son los instigadores de un tipo de conducta que fomentan en los animadores que son los encargados de influenciar a los turistas.

Es curioso como mientras el equipo de animadores alardea de vivir una permanente orgía de sexo libre y alcohol, no tiene reparos en adoptar unos códigos de comportamiento peculiares y someterse una disciplina extraña con tintes militares y mafiosos. Como cuando nos enteramos de que su jefe les ha impuesto un curioso sistema de pagos que penaliza si los animadores y las animadoras tienen sexo entre si. Cada semana tienen que rendir cuentas de esto en una reunión.

Les gustan las actividades de refuerzo del grupo típicas de las “hermandades”: En los cumpleaños hay un número de chupitos obligatorio o también está la moda de decidir en plena borrachera hacerse tatuajes con los logos de las discotecas o los nombres de los amigos del verano.

En el ambiente está la épica de “a ver quien la lía más gorda”, sacada de películas y redes sociales que se manifiesta en una gran afición por los retos del tipo “no hagas ésto en casa”. Los realities como Jackass abrieron la veda y las redes sociales son el lugar ideal para alardear. El balconing es una manifestación de ésto.

Boat party con juegos sexuales organizadosHay una variedad sorprendente de formatos de actividades con contenido etílico y sexual: las boat parties, el infame mamading, las competiciones playeras megáfono en mano, los juegos sexuales colectivos organizados … Parece que los promotores no paran de innovar para organizar, empaquetar y poner nombre a estas actividades, mientras que el usuario lo quiere todo hecho y tiene aversión a la espontaneidad.

Los dueños de los locales de ocio nocturno y los promotores de actividades organizadas de borrachera son elementos clave del ambiente que se crea en lugares como Kavos y similares. En la prensa británica es posible encontrar información de alguno de ellos como los hermanos Daly en Mallorca que son los dueños de Carnage Magaluf (algo así como escabechina Magaluf) y los organizadores del pub crawl que se hizo famoso por lo del mamading. Con eventos donde cada día participan varios cientos de personas han conseguido hacer una fortuna que les da para descansar medio año fuera de temporada en su residencia de invierno en Barbados.

En principio no debería de haber ningún problema en que cada uno se divierta como quiera y allá cada cual con el grado de etilismo, la calidad humana, el nivel intelectual y la sensibilidad estética que busque cuando sale a pasárselo bien.

El problema son las molestias y la inseguridad asociada a este tipo de turismo y el hecho de que se está extendiendo a muchos otros lugares.

Barceloneta

Boat party Barcelona

En Barcelona la combinación de buen tiempo, playa, discotecas, bares y la posibilidad de encontrar vuelos y alojamiento a buen precio, convierten a la ciudad en un destino deseable para ese turista de borrachera.

Especialmente en verano, jóvenes organizados en pequeños grupos vienen a pasar varios días a la ciudad. Tradicionalmente, la oferta de ocio nocturno de la ciudad no está orientada a esos adolescentes que buscan alcohol lowcost y juegos etílicos y sexuales organizados, pero ya empezaban a aparecer las boat parties desde el puerto de Barcelona que el ayuntamiento ha reaccionado para parar.

Todos hemos visto este verano las manifestaciones de los vecinos de la Barceloneta protestando por lo que a veces se llama la “lloretización” de la zona.

Los apartamentos turísticos han sido la denuncia principal, en parte, con razón y, en gran parte, pagando algo de culpa que no les corresponde. El turismo de borrachera y los apartamentos turísticos en zonas urbanas son una combinación explosiva. Quien se dedica a alquilar apartamentos lo sabe, pero algunas empresas no han sido muy sensibles con este tema y, muchas veces, no se ha atendido adecuadamente al vecino. Algunas de ellas siguen comercializando apartamentos sin licencia.

Pero sería un error fijarnos solo en los apartamentos turísticos para analizar un tema que es más complejo.

No es un problema que podamos achacar tan solo a los extranjeros que nos visitan. A veces las tendencias se crean fuera de aquí y nos llegan vía Internet y luego nosotros las replicamos, y no me extrañaría si alguno de estos retos y originalidades, que antes comentábamos y que animan las redes sociales, se colasen en la oferta de ocio para adolescentes de aquí. 

Me da la sensación de que es algo que ya está pasando con el turismo de despedida de soltero o soltera. Se trata de una modalidad de turismo de borrachera a la que no solo tienen afición los que vienen de otros países y que está causando preocupación y molestias para los vecinos de ciudades que están empezando a atraer a este tipo de turista. Parece ser que Albacete ha comenzado a combinar el atractivo del turismo rutal y de aventura con el del turismo de despedidas de soltero provocando las protestas de vecinos de su barrio de copas.

Berlín

Berlín, un lugar que no tiene nada que ver con el turismo de sol y playa, es otra ciudad en la que el ocio nocturno esta causando molestias en barrios donde antes no había. Allí se han planteado hacer una normativa especial para los turistas.

Pero están viendo como el ocio de borrachera, que causa molestias a los vecinos, no es exclusiva de los turistas. También hay personas de la misma ciudad que se desplazan a otros barrios en busca de ocio nocturno, estudiantes, jóvenes artistas o creativos que trabajan unos años en una ciudad atractiva y les gusta salir a divertirse y que no pueden considerarse estrictamente turistas.

En España conocemos desde hace tiempo el fenómeno botellón que no parece estar perdiendo fuerza y, desde hace décadas, existen zonas de la ciudad a donde va todo el mundo a salir por la noche. 

Más que un tema exclusivamente turístico se trata de un asunto en el que entran en juego los distintos usos del espacio urbano que hacemos los que vivimos en las ciudades y que hay que buscar la forma de que convivan unos con otros. Es importante que los lugares conflictivos tengan ordenanzas municipales adecuadas, sancionen en serio los comportamientos incívicos y que la mayor parte posible de la ciudadanía comparta una cultura de civismo. 

En el fondo, en todo esto del ocio de borrachera, hay un trasfondo educacional. Tenemos un problema si cada vez hay más gente que encuentra gracioso y elige pasar su ocio en la ciudad bebiendo alcohol barato de un cubo con pajitas largas o pasearse disfrazados con silbatos y megáfonos.  

El turismo incívico es un reto difícil que merece toda la atención pero no solo de quienes gestionan apartamentos. En este otro artículo hablo de que el turismo es un motor del cambio urbano con efectos positivos y negativos  que es posible que no se estén estudiando lo suficiente para tenerlos en cuenta a la hora de planificar las ciudades.

La protestas de los vecinos de la Barceloneta y de otros lugares afectados son una llamada de atención importante para el sector turístico pero también para quienes se ocupan de la planificación urbana.