El presidente del gobierno ha dicho que hay que mimar al turismo. ¿De verdad hay que hacerlo?. ¿Se lo merece?. Algunos piensan que ya está muy mimado y que tiene un trato privilegiado. Para ellos en realidad el sector turístico está siendo un poco gorrón y no se merece sus privilegios.

El “problema del polizón” o “problema del gorrón” en turismo no es algo que yo me haya inventado. Son expresiones que utilizan los que defienden el turismo responsable y sostenible. Alertan de que el turismo puede estar gorroneando de varias formas al resto de los sectores de la economía. A los que están interesados en que el turismo siga como está, no les hace gracia que se hable de ello. Pero me temo que son discusiones que cada vez van a estar mas a la orden del día. 

Estos son 4 trucos típicos de los aprovechados, que el turismo estaría utilizando con descaro:

1-Simpa de bienes comunes

El turismo espera que las playas estén limpias por la mañana. Necesita que haya autobuses, metros, policías y enfermeras para sus clientes. Pero luego no se encarga de financiarlos. De eso se ocupan los residentes mediante sus impuestos.

Los que viajan a Bilbao, por ejemplo, no van allí para disfrutar de una gran rato en los aviones y los hoteles del sector turístico. Van a ver la ciudad, sus museos, sus calles, sus parques o la ría. El turismo depende de la utilización de bienes comunes más que el resto sectores económicos, pero no contribuye de ninguna forma especial a mantenerlos. La industria turística es la que se queda con la mayor parte del valor por el uso que hacen sus clientes de algunos de esos bienes, sin preocuparse de su sostenibilidad.

Lo que dice el sector es que ellos pagan impuestos como cualquier otro. Pero ahí es donde está el problema. El turismo depende más que otras industrias de un uso intensivo de bienes y servicios colectivos. Después espera que sean los resientes del país los que se ocupen de mantenerlos con sus impuestos.

Es lógico que el Museo Británico de Londres que se financia con dinero público, sea gratis para los ingleses que lo pagan de su bolsillo. Pero ¿no deberían de pagar entrada los turistas que disfrutan de él y vuelven a su casa sin haber contribuido de ninguna forma a para que se mantenga?. 

2-Barra libre de marketing

Otra de las formas en las que el turismo puede estar siendo un aprovechado es a través de la promoción turística. Actualmente aceptamos con toda naturalidad que el marketing de los destinos turísticos se haga por medio de fondos públicos. Sin embargo, los principales beneficiarios de ese marketing no son los ciudadanos sino los negocios turísticos. ¿En que otro sector se espera que el encargado de hacer su marketing sea el gobierno con dinero de impuestos?

3-Happy hour de combustible del de garrafón

Las líneas aéreas viven en una continua temporada de rebajas con el combustible de los aviones. En este artículo sobre los privilegios fiscales de la aviación lo explico con más detalle. En la UE no pagan Iva por el queroseno que consumen o por los nuevos aviones que compran. Tampoco lo cobran por los billetes que venden. Y además se libran de pagar el impuesto de hidrocarburos en todo el mundo.

Los cruceros además pueden quemar bunker fuel, un tipo de combustible de garrafón (barato, de mala calidad y tóxico).

4-Racaneo de salarios

Eso de que lo barato acaba saliendo caro es algo que puede estar pasando en un sector como el turismo que paga unos salarios muy bajos. Un mileurista que ha trabajado durante toda su vida cumpliendo con sus deberes fiscales pagará 100 mil euros en impuestos y cotizaciones.  Sin embargo la educación, la sanidad y las ayudas a la dependencia pública le costaran al Estado para esa persona 200 mil euros. 

Un sector con sueldos bajos acaba siendo subvencionado por el resto de la sociedad por medio de las prestaciones que no han sido cubiertas por falta de cotizaciones. Esta es una idea que defienden varios economistas de la que hemos hablado en en este artículo sobre salario turístico insostenible.

Si el sector turístico es el más importante en nuestra economía y la mayor industria del mundo. ¿Porque no podemos discutir en serio acerca de su sostenibilidad?. Cuando lo cuestionas, pides un diagnóstico verdadero de la situación o quieres regularlo, te tratan de turismófobo insensato. Mejor dejarlo como está. No vaya a ser que la amenaza fantasma del turismo se cumpla y caiga una maldición sobre nosotros, si hablamos de él o lo queremos cambiar.

Pero se pongan como se pongan lobbies, politicos o parte de la prensa, la discusión acerca de la verdadera capacidad distributiva de la industria turística o los impactos  negativos y positivos que le acompañan, está mas viva que nunca. 

Imagen: Henrik Johansson en Flickr.-