Los nuevos europeos

La forma  de viajar en Europa ha cambiado

El crecimiento del turismo en Europa ha sido espectacular en los últimos años.  Lo europeos viajan más y lo hacen de distinta manera. 

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Prefieren las ciudades a la playa

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Viajan en estancias cortas de 1-3 días

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Van a destinos dentro de Europa

Las escapadas urbanas o visitas relámpago a una ciudad son el formato de viaje favorito de lo europeos. 48 horas de cultura cosmopolita y placeres locales para evadirse de la rutina.

Pero la escapada urbana sucede en la casa de otros que no se pueden escapar. Turistas nacionales o extranjeros y gente de los demás barrios acaban concentrándose en la zonas de ocio de las ciudades turísticas. 

Entonces comienzan a manifestarse los conflictos de intereses entre los distintos usuarios del espacio urbano.

  • Los vecinos quieren vivir tranquilos.
  • Los comerciantes quieren una ciudad atractiva y vibrante para que vengan clientes.
  • Los turistas y los que vienen de los barrios quieren pasarlo bien y volver a su casa a descansar. 
  • Los dueños de los negocios atraen a los turistas, mientras los que viven allí parece que desean que se marchen. 
  • Los visitantes prefieren quedarse cerca en apartamentos que salen más baratos que un hotel, pero acaban molestando a sus vecinos. 

Entran en escena la turistificación y la gentrificación. Los alquileres y los precios suben, las calles o transportes públicos se llenan y los comercios se orientan al turista. Es el caldo de cultivo perfecto para que crezca el sentimiento anti-turístico y para que los vecinos se acaben rebelando. 

Te quiero…, …yo tampoco.

¿Que se puede hacer cuando turistas y vecinos ya no se gustan como antes?

Los movimientos sociales organizados y con objetivos bien enfocados y claros pueden ser importantes para mejorar la situación. El urbanista berlinés Johannes Novy ha estudiado las protestas contra el turismo en todo el mundo. Sostiene que las campañas de turismofobia de los anarquistas berlineses tienen menos posibilidades de obtener resultados que las organizaciones vecinales parisinas, que se movilizan por causas concretas. En París los vecinos no protestan contra el turismo o los turistas en general. En su lugar, se movilizan para presionar a los dueños de los locales molestos, al ayuntamiento o a la policía para que actúen en cada caso.  
 
La planificación turística y una buena gestión del destino a cargo de las autoridades también es esencial. Al hablar de la saturación turística en otro artículos dijimos que es importante mantener el control local del turismo. Los ayuntamientos son quienes pueden detectar los problemas y quienes deberían gestionarlos. Aunque casi siempre tienen pocas herramientas y están sometidos a mucha presión. 
 
Por su parte los turistas tienen que entender que para hacer sus escapadas de la rutina van a la casa de alguien. No se puede ir por la vida con una actitud al estilo Resacón en Las Vegas, pensando que si no puedo hacer lo que me de la gana me iré con mi dinero a otra parte.  Las vacaciones son el momento para el hedonismo, pero no necesariamente para el egoísmo absoluto. Los viajeros quieren conocer nuevas culturas, el turismo les debería preparar para que las respeten. Según Xabier Font no se puede esperar a que los turistas hayan llegado a su destino para informarles. El marketing turístico responsable puede tener un importante papel, como explica en un trabajo encargado por el ayuntamiento de Barcelona. 
 
Imagen Berlin Doesn’t Love you: creative commons Jonathan Adami en Flickr