Estos días han visto la luz dos informes acerca del sector de apartamentos turísticos muy distintos el uno del otro.

Exceltur (Alianza para la Excelencia Turística) ha encargado a la consultora EY, al despacho legal Tourism & Law y a la empresa de estudios de mercado Nielsen, la realización de un estudio sobre el impacto del negocio de alquiler de viviendas para uso turístico a través de plataformas on line P2P.

El resultado ha sido un extenso informe que se puede descargar aquí entero. También se ha presentado una nota de prensa que resume sus ideas donde aparecen las 10 recomendaciones que se dan a la administración central, a las comunidades autónomas y a las administraciones locales que puedes descargar en este otro link.

En paralelo, Fevitur (Federación Española de Asociaciones de Viviendas y Apartamentos Turísticos) ha encargado su propio Estudio de Impacto social y económico de las viviendas de uso turístico a la escuela de negocios ESADE con los objetivos de facilitar la comprensión del alquiler vacacional entre el público, dar una idea a la dimensión real del mercado de alquiler vacacional y analizar su impacto económico y social. El informe se ha difundido en modo de presentación apoyado por imágenes e infográficos y está disponible en este link.

Los dos estudios son muy interesantes. Está bien que se estudien y se analicen los pros y los contras del sector de apartamentos turísticos y el alquiler turístico entre particulares, pero lo que me parecería verdaderamente útil es que los comparásemos con un estudio sobre los pros y los contras de los otros tipos de alojamiento turístico, en particular el hotelero.

A veces parece que estos temas se están enfocando como una historia de buenos y malos, sin embargo, me da la sensación de que, debido a los gustos del turista de hoy, las cosas ya no pueden verse solo en blanco o solo en negro y  los destinos turísticos no tienen más remedio que ofrecer un mix de alojamiento variado para que el viajero pueda elegir el que más le convenga para viajar a su manera.

Por poner un ejemplo de lo que estoy diciendo: en el informe de Exceltur se habla de los posibles problemas de acceso a la vivienda, gentrificación y subida de precios en los alquileres, que van asociados a los apartamentos turísticos y que suceden en las áreas con gran presión del turismo. A esto se le llama “hotelización” pero es que ¿acaso los hoteles no hotelizan? Seguramente si que lo hacen pero no piso por piso sino por inmuebles enteros.

El alojamiento turístico hotelero y extrahotelero pertenecen en el fondo a un mismo sector y deberían de ser tratados con una mentalidad de política global donde se contemplasen todos los tipos de alojamiento que existen.

En Barcelona, hasta ahora, se estaba tratando estos asuntos por separado. Las empresas de apartamentos se sentían discriminadas por que se les aplicaba una moratoria de concesión de licencias que no afectaba a los hoteles de la misma manera. Parece que el nuevo ayuntamiento ha entendido las cosas de otra forma y ha promovido una moratoria que afecta a todo el alojamiento turístico a la espera de desarrollar un plan global que se aplique a todas las formas de alojamiento turístico que hay en la ciudad. Hoy mismo se ha publicado dicha moratoria en el BOPB.

Yo conozco poco de cuales son los planes del nuevo ayuntamiento para poner orden en este sector pero estoy muy interesado en ver como evolucionan las cosas. Quizás no sea una mala idea que otras administraciones a niveles superiores empiecen a pensar de esta manera más global acerca del alojamiento turístico y del modelo de turismo en general.

Poca gente en el sector de apartamentos discute la idea de una necesidad de normativa que permita desarrollar el negocio de forma legal. Y muchos estarán encantados de cumplir unas reglas del juego que sean para todos iguales, que definan responsabilidades y garanticen la calidad, que se encuentren alineadas con el resto de objetivos locales de planificación urbana y que les permitan vivir de su negocio creciendo ordenadamente.