Los millennials son un público a los que el sector turístico observa con interés, ya que hay datos de que son ellos quienes más viajan y más gastan cuando lo hacen. Para los millennials ya han surgido servicios turísticos, hoteles acorde con su estilo de vida etc

Sin embargo, todavía no hay una forma generalmente aceptada para llamar a lo que viene después, que son aquellos que nacieron en torno al 2000 y son, por lo tanto, nativos digitales.

Sobre esta generación que se avecina, hay varios artículos que me han fascinado con tendencias de los adolescentes anglosajones.

Para los nativos digitales, el software es el nuevo Rock ‘n’ Roll

En mayo la aplicación de mensajería utilizada por muchos adolescentes Snapchat publicó una actualización donde introducía importantes novedades como un nuevo video-chat tipo walkie talkie con burbujas de imagen. La reacción de los usuarios jóvenes  en EEUU fue de auténtica locura con tintes de beatlemania.

Me encantaron los artículos que recogían twits de los profesores de los adolescentes asombrados por la reacción de sus alumnos. Una profesora contaba que fue la primera vez en muchos años que tubo que retirarles los móviles para darles una charla, mientras una de ellas llegó a esconderse bajo la mesa para poder quedarse con el suyo.

Snapchat es una aplicación de mensajería efímera donde el emisor decide cuantos segundos podrá ver el receptor las imágenes que envía. Pasado ese tiempo se borran.

La utilizan sobre todo adolescentes ya que es un entorno donde se sienten cómodos para mostrarse de forma que no harían en otras redes sociales (y no me refiero solo al sexting).

Una sensación de comodidad que sienten por el carácter efímero de esas publicaciones que desaparecen y, también, por un toque low-fi que acompaña a la aplicación que invita a relajarse de la presión de enseñar una vida ideal que imponen otras redes como Instagram o Facebook.

En este artículo la hermana mayor explica como su hermana adolescente es capaz de tener a la familia un buen rato pasando frío en un paisaje exterior en invierno hasta que consigue una buena foto para subir a Facebook, mientras en Snapchat sube fotos de momentos más reales, menos idealizados, donde no todo tiene que ser perfecto y donde no hace falta pasarse varios minutos buscando el encuadre y eligiendo el filtro.

Parece que una de las cosas para las que los adolescentes están usando la tecnología y las redes es para hacer piña, para aislarse con sus amigos y para aislar a los demás. Entorno a Snapchat han surgido unas particulares normas protocolo adolescente y unos códigos de cómo relacionarse en ese mundo. Algo parecido a lo que conocemos como tribu urbana puede ser que este sucediendo ahora, tambien, en comunidades digitales en las redes sociales.

Youtubers versus Celebrities

Otra artículo que recomiendo sobre estos temas es éste, donde la periodista se cuela en una convención de estrellas de Youtube para hacer cola, fotografiarse y pedir autógrafos entre un público enfervorizado. No perderse el vídeo donde unas adolescentes esperan en fila a hacerse un selfie con un Youtuber mientras hacen gestos a su smartphone ensayando su mejor cara de foto.

Los Youtubers son las nuevas estrellas adolescentes y han superado en popularidad a los otros famosos. Menos estiradas y más accesibles (al menos de momento) que las celebrities de toda la vida.