Los aeropuertos de Barajas y el Prat están batiendo records de pasajeros este año. Las cifras suelen aparecer publicadas con orgullo en la prensa, como las victorias del equipo de fútbol local cuando gana fuera. Sin embargo quizás no haya tanto que celebrar. Me sabe mal ser un poco aguafiestas, pero puede que noticias como estas no sean en el fondo tan buenas. El motivo es algo de lo que apenas se oye hablar. Me refiero a los privilegios fiscales de las líneas aéreas. Se calcula que la Unión Europea les está perdonando cada año cerca de 40.000 millones de euros gracias al régimen fiscal especial que tienen.

En materia de impuestos, a la aviación civil internacional se le mima como si fuese un bebé desde los años 40. Entonces era una industria emergente a la que se quería favorecer. Setenta años después se ha convertido en un robusto y poderoso sector con mucho peso económico.

Globalmente se gobierna a través de la OACI, una agencia de la ONU creada en 1944. Ella es la que toma las grandes decisiones sobre la aeronáutica mundial. Como norma general, no acepta que la aviación tenga que ocuparse de pagar otros costes que no sean los de las infraestructuras de los aeropuertos y su mantenimiento. Las conocidas como tasas aeroportuarias están destinadas a sufragar ese tipo de costes. 

Recientemente la OACI ha asumido algunos objetivos que tienen que ver con la reducción de emisiones de CO2. Pero no tiene intención de alcanzarlos mediante impuestos y las cosas no han cambiado demasiado. A día de hoy, las actividades de la aviación siguen estando infra-gravadas en comparación con otros sectores.

Ventajas fiscales de la aviación ingresos estimados UE

¿Cuales son los privilegios fiscales de las líneas aéreas en la Unión Europea?

A las aerolíneas internacionales el IVA les sale gratis en las gasolineras Europeas. Además cuando compran un nuevo avión, tampoco tienen que pagar IVA. Este es el primero de los privilegios fiscales de las líneas aéreas en la UE. Lo recoge la 6ª directiva comunitaria del VAT. Para vuelos internacionales el tipo de IVA que se paga en la compra del combustible y en la adquisición de nuevos aviones es cero. Igualmente el tipo de Iva que se cobra en los billetes que se emiten para vuelos internacionales es también cero. El fuel y los billetes para vuelos domésticos si que llevan IVA, pero con un tipo reducido.

El segundo de los privilegios fiscales de las líneas aéreas es que se encuentran exentas de pagar el Impuesto sobre los Hidrocarburos para los vuelos internacionales. Esto es así en todo el mundo incluida la Unión Europea. 

Ventajas fiscales de la líneas aéreas en la UE

Demanda artificial

Esta situación distorsiona los precios y alimenta una demanda excesiva de vuelos internacionales. Esto tiene implicaciones medioambientales y turísticas.

Los privilegios impositivos deberían de estar reservados para para actividades que no contaminan y que apenas tienen costes para el medio ambiente. Todos sabemos que esto no es así en el caso de la aviación civil. Se trata de una industria que es la responsable de al menos el 3% de los gases de efecto invernadero del planeta. Sus aviones emiten muchos más gramos de CO2 por pasajero que los trenes o coches. 

Los precios artificialmente bajos de los billetes de avión hacen que el consumidor los utilice más, a costa de otros transportes más eficientes energéticamente. Un estudiante de Newcastle demostró en un vídeo como le sale más barato volar a Londres vía Mallorca que coger el tren.  

Esta situación es también una barrera para que la aeronáutica desarrolle medios de transporte menos contaminantes. Los carburantes baratos desincentivan la investigación y el desarrollo para encontrar alternativas a los hidrocarburos. Es uno de los motivos por los cuales la aviación va muy por detrás de los coches en el desarrollo de estas tecnologías.

Vuelos baratos y saturación turística

La saturación turística (o overtourism) es un problema que está afectando a los principales destinos del mundo. Cada vez se oyen más voces de alarma que denuncian los efectos negativos del turismo masificado. La forma de actuar frente a este fenómeno no puede ser solamente esparcir el turismo por más lugares. Muchos de ellos no van a estar preparados para la gran afluencia de turistas. Así lo que se conseguirá será extender todavía más los efectos de la congestión.

El problema de la saturación turística no se va a solucionar mientras que los precios del viaje se mantengan artificialmente bajos. Desde el punto de vista del turismo responsable es necesario que se contemplen los verdaderos costes sociales y medioambientales de los servicios turísticos. Subir los precios y los impuestos son medidas impopulares pero hay que tener en cuenta a los que sufren los impactos negativos.

¿Viajar es solo para ricos?

No se trata de ir hacia un modelo de turismo en el que solo viajen los ricos. De lo que se trata es de cambiar el modelo actual de subsidios fiscales a los carburantes pensado para beneficiar a la industria de la aviación. De sustituirlo por otro en el que se tenga en cuenta a todos.

El turismo responsable no solo piensa en los intereses de la industria y de la minoría de personas en el mundo que pueden viajar. El cambio climático afecta a pasajeros y a quienes no viajan por igual. El modelo del turismo responsable tiene en cuenta a ambos, incluidos los intereses de quienes sufren las consecuencias negativas.

Un paso en esa dirección sería hacer que los impuestos se orientasen a la sostenibilidad. Fairtax es una organización que hace propuestas en ese sentido para la UE. El año pasado publicaron un informe donde trataban la fiscalidad de la aviación. Allí explican lo difícil que le resulta a cada país gravarla individualmente con sus propios impuestos. Proponen un impuesto comunitario basado en emisiones de gases efecto invernadero como este:Propuesta de impuestos sostenibles en la aviación de la UEEl turismo tiene varias formas de asegurarse recursos públicos. Lo vimos en un artículo anterior. Las ventajas fiscales a las líneas aéreas que hemos visto aquí son una de ellas. Las puedes ver resumidas en este infográfico