El cultural es el turista más deseado. En una encuesta en Barcelona el 90% de la gente local a la que se le hizo la pregunta del tipo de turismo que le gustaría tener en la ciudad, dijo que quería turismo cultural.

Y es que es un turismo que se ve como un gran mercado formado por individuos con alta capacidad de gasto y altos niveles de educación que es capaz de estimular la actividad cultural de un destino turístico.

La cultura que atrae a estos turistas culturales ha ido evolucionando con el tiempo. Ahora se habla de “fatiga de monumentos” que les sucede a los que ya han viajado lo suficiente y, una vez llegados a una nueva ciudad, tienen la sensación de “esto ya lo he hecho antes” y prefieren hacer otras cosas.

Aquí he reunido de forma gráfica alguno de los rasgos del  turista cultural de hoy.

El Turista Cultural

El turismo gastronómico y la relación entre turismo y gastronomía han aparecido en este blog en varios artículos anteriores. También el turismo creativo ya apareció y puedes seguir los links que te acabo de dejar si estás interesado.

En cuanto al volunturismo, se trata de viajes de mayor duración que una estancia puramente turística, que combinan el deseo de conocer a fondo otra cultura mientras se realizan, principalmente, actividades de conservación y restauración de patrimonio cultural.

El turismo de aprendizaje se refiere sobre todo al aprendizaje de lenguas en estancias donde se suelen combinar los cursos de idiomas con actividades culturales. Es un mercado importante sobre todo en aquellos idiomas con más proyección global.

Últimamente hay un renovado interés por el turismo religioso con la atracción creciente que tienen de los peregrinajes como el camino de Santiago, en los cuales las motivaciones religiosas son importantes para muchos de los peregrinos.
Pero también hay viajeros que buscan descubrir su espiritualidad o la espiritualidad de otros en un tipo de viaje que no se hace con motivaciones religiosas sino donde hay una aspiración más general por buscar el equilibrio y el bienestar. Estancias para visitantes en templos budistas en Korea son un ejemplo de esto.