Esta semana ha habido mucho revuelo acerca de los apartamentos turísticos de Barcelona en la prensa que les ha dedicado varios artículos y la portada de un periódico.

Nuevo enfoque en la prensa.

En este periódico se les dedica más de tres páginas con un punto de vista que introduce interesantes novedades a lo que hasta ahora se decía en los medios. Normalmente, cuando se hablaba de apartamentos turísticos en un periódico era para llamar la atención sobre puntos conflictivos del fenómeno, en especial, para destacar los problemas de convivencia entre vecinos y turistas, demonizando, la mayoría de las veces, a las empresas gestoras de apartamentos. Los artículos de esta semana, sin embargo, tienen una visión más equilibrada del tema que coincide con algunas de las cosas que han defendido siempre los profesionales de este sector. Por ejemplo, se habla de la profesionalización como la mejor forma de ofrecer garantías de calidad, seguridad y mejorar la convivencia. Pero, sobre todo, se insiste en algo que a la prensa parecía habérsele pasado por alto: los modelos de alojamiento extra-hoteleros son una excelente forma de que el beneficio turístico que genera el alojamiento se reparta y la única forma que tienen algunos ciudadanos de conseguir un trozo del pastel que supone el turismo en Barcelona.

Venta de licencias de apartamentos turísticos a precios de escándalo.

Lo que está levantando ampollas en este momento ya no son las quejas de los vecinos si no los precios que están alcanzando la venta de licencias de apartamentos turisticos en el distrito más deseado de Barcelona, donde el ayuntamiento las ha limitado a poco más de 600, lo cual ha generado un mercado con precios al alza. En uno de estos artículos se lee: “la especulación con las licencias amenaza con expulsar del negocio a familias y particulares”. Este ha sido otro punto donde, esta semana, la prensa vuelve a coincidir con una reivindicación del sector de apartamentos de Barcelona, que se opuso a la limitación llegando a impugnarla en los tribunales. Los altos precios que se piden en algunas ofertas de venta de licencias son los que han hecho que los apartamentos turísticos merezcan la mayor atención mediática hasta la fecha y los que han abierto un debate sobre el método utilizado por el ayuntamiento de Barcelona en Ciutat Vella para regular el fenómeno de los apartamentos. 

Airbnb dice que trae 128 M€ a la ciudad.

Con un asombroso sentido de la oportunidad, justo en este momento mediático donde lo interesante parece ser escandalizarse por la especulación de las licencias y cuestionar la normativa existente, ha reaparecido en escena Airbnb en este artículo que se hace eco de un estudio que ha publicado la empresa sobre el impacto de su actividad en las principales ciudades donde opera (entre las cuales Barcelona es la cuarta detrás de Nueva York, Londres y París). No hay que olvidar que Airbnb alquila habitaciones en casas de particulares pero también apartamentos turísticos. Según dice su director general en España en el artículo, su modelo hace que todo el mundo gane y favorece que el gasto turístico se distribuya entre más sectores y zonas. El estudio publicado (que se puede descargar aquí) contiene muchos datos de tipo sociológico sobre el apoyo que Airbnb supone para las economías familiares y para la dinamización de los barrios menos turísticos y, como todo lo que hace la empresa, está presentado con un buen diseño y apoyado por una atractiva selección de fotografías e infografías. Ellos calculan que el impacto económico que han tenido en Barcelona ha sido de 128 millones de euros en un año.

Con mucha menos repercusión en los medios, el sector turístico de Cataluña ha respondido en esta nota llamando la atención sobre uno de los puntos flacos de la multinacional: el cumplimiento de la normativa. Le recuerdan que el alquiler de habitaciones en viviendas particulares no es una actividad turística reglada en Cataluña y avisan a la administración de que permitir esta actividad, en la forma como lo está haciendo Airbnb y otros portales similares, va a dificultar el control y seguimiento del alquiler ilegal para el cual la Generalitat y el ayuntamiento han estado desarrollando una normativa en estos últimos años. Una pensión podría considerarse una vivienda particular que alquila habitaciones para eludir la normativa que regula las pensiones.

70% de ilegales.

Precisamente esta misma semana la Generalitat ha publicado un dato de como está desarrollándose el proceso de regularización de los apartamentos turísticos. Ya se sabía que el año pasado habían aflorado unos 20.000 apartamentos que habían obtenido licencia de inicio de actividad. Ahora sabemos que todavía el 70% de los apartamentos que operan en Cataluña lo hacen ilegalmente lo que quiere decir que los esfuerzos para regular y regularizar el sector, en los que han participado las principales asociaciones profesionales junto con la administración, han dado buenos resultados pero aún queda trabajo por hacer, sobre todo, a nivel de inspecciones y apertura de expedientes a los ilegales.

La nota más folclórica del pequeño culebrón mediático de la semana sobre los apartamentos turísticos es este artículo donde se dice que la mafia está explotando apartamentos turísticos en inmuebles desocupados a los que accede por la fuerza.

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Imagen: portada El Periódico de Cataluña 17/02/2014