carlosgarciaweb

21 Ago, 2015

¿Salario turístico insostenible?

El turismo responsable se preocupa por los impactos negativos y la sostenibilidad de la actividad turística ¿Tiene esto algo que ver con los salarios bajos que se pagan en el sector? Según varios economistas tiene mucho que ver

El turismo crea la mitad del empleo nuevo en 2015

La mejora en las cifras del paro de este año se debe, en gran parte, a la creación de puestos de trabajo en el sector turístico. ¿Es esto una buena noticia?

En parte sí, pero, por otro lado, hay expertos a los que les preocupa que el empleo se esté creando en un sector que suele pagar salarios bajos a sus trabajadores. Algunos datos recientes del Ministerio de Industria y del INE dan que pensar:

Desde principios de año, el número de puestos de trabajo en este sector ha aumentado en 304.517 empleados. Esto quiere decir que el turismo es el sector que ha creado el 53% del más de medio millón de empleos nuevos en los siete primeros meses de 2015.

El salario medio en hostelería es de 13.354 € al año, un 40% menos que los 22.605 euros que son la media nacional —y el más bajo de todos los sectores de actividad—. Es muy probable que los salarios de muchos de esos nuevos puestos de trabajo sean bajos, en línea con ese sueldo medio en hostelería.

Turismo responsable y salario turístico

El turismo responsable se preocupa por minimizar los impactos negativos del turismo allí donde se sufren y de vigilar la sostenibilidad en el tiempo de la actividad turística como motor económico. ¿Tiene esto algo que ver con el tipo de sueldos que se pagan en ese sector? Según explica Miquel Puig en foros de turismo responsable donde se ha pronunciado, tiene mucho que ver.

Este economista cree que el modelo turístico de la cuidad de Barcelona tiene unos salarios tan bajos que, con lo que pagarán sus trabajadores en impuestos, no se cubrirá a medio y a largo plazo lo que percibirán en prestaciones sociales durante su vida. Esto acabará además causando paro. Este es el verdadero problema del modelo turístico actual en España, según él.

Estos son los argumentos que hay detrás de estas tesis:

El turismo, una historia de éxito

El turismo es uno de los grandes éxitos de la política española desde que en los sesenta se decidió apostar por él. Esto se puede comprobar observando los ciclos económicos de los últimos 20 años y comparando los datos con los de otros países.

Tomando los datos de 2013, —que fue el peor año de la crisis y un momento en que la construcción estaba totalmente parada, por lo cual las cifras no tienen que ver con ella— y comparando este ciclo con el anterior, en estos últimos 20 años, España fue una máquina de crear empleo en comparación con los otros países europeos. Estos son los datos de crecimiento del empleo en estos veinte años:

  • España 54%
  • Austria 19%
  • Alemania 19%
  • Reino Unido 17%
  • Dinamarca 5%
  • Finlandia 1%

El turismo genera riqueza igual que la industria y la ganadería, creando puestos de trabajo y aumentando la producción y el PIB. Después del turismo, hay más a repartir y también somos más a repartir. Para saber si al final el negocio está siendo verdaderamente rentable, es necesario medir bien los resultados.

Trabajador y salario turísticos, dos conceptos escurridizos

Se suele decir que entre el 12 y el 15 % de los puestos de nuestro mercado laboral son turísticos, pero, en realidad, no se sabe que muy bien que es eso de un «trabajador turístico». ¿Un taxista o un dependiente de una tienda de ropa en una calle de una ciudad turística, son trabajadores turísticos?

Por las estadísticas oficiales, sabemos cuantos extranjeros entran gracias a Frontur y cuanto gastan gracias a Egatur, que son las encuestas oficiales. Pero lo que se gastan los turistas no es lo mismo que el valor que genera el turismo. Este es difícil de calcular ya que, si el turista compra un artículo de ropa que ha sido fabricado en China, o si compra en una cadena extranjera, parte del valor no se queda aquí y va a parar a otro lugar.

Aunque no haya estadísticas oficiales si que tenemos indicios con los que trabajar.

Creación de trabajo y riqueza pero ¿a que coste?

Sabemos que las zonas turísticas crean más trabajo y en ellas el PIB crece más rápidamente que en otras. Baleares es una comunidad que está muy especializada en turismo y podemos considerarla como un termómetro: en estos dos ciclos que se han producido en los últimos 20 años, el PIB alemán creció un 65% mientras que en Baleares lo hizo un 212%. En esa etapa, Alemania aumento el número de empleados en un 20% mientras que Las Baleares lo hicieron en 115%. Estos son indicios manifiestos de que las economías turísticas han tenido buenos efectos.

Otra de las cosas que sabemos es que el turismo paga poco a sus trabajadores. No conocemos cuanto paga exactamente —por lo que acabamos de comentar acerca de la falta de la ausencia de estadísticas sobre el trabajo turístico—, pero sí que podemos basarnos en otros datos: Baleares tienen una renta per cápita que es un 5% más alta que la media en España, mientras que la media salarial está 8% por debajo.

Los salarios bajos tienen consecuencias negativas para la salud de la sociedad que es necesario poner en relación con los beneficios. Esto es crucial para analizar que es lo que sucede con el modelo de turismo actual. No solo se trata de una cuestión de humanidad, sino que es un asunto que debería de interesar a cualquier persona preocupada por el buen estado de la sociedad en la que vive.

Las consecuencias negativas de los salarios bajos en un sector de actividad económica son tres:

1 El turismo que paga salarios bajos genera poco valor.
El turismo es una actividad de servicios donde el turista compra arquitectura, patrimonio cultural o sol y playa, pero aquello por lo que se paga es por horas de servicio. Si los salarios del camarero, el personal de limpieza o el restaurador son bajos, se paga poco y se crea poco valor. La pregunta que surge aquí es ¿Por que estamos vendiendo tanto atractivo tan barato?

Hace 20 años Baleares era la comunidad más rica de España, mientras que ahora es la 7. Su apuesta por el turismo ha hecho que haya creado poco valor y otras economías menos turísticas como Navarra, La Rioja, Madrid, Cataluña o País Vasco le han adelantado.

2 Los bajos salarios tienen consecuencias negativas sobre el mercado laboral: Abandono escolar prematuro y paro.
Cuando los jóvenes acaban la educación obligatoria, han de tomar la decisión de si seguir o no estudiando. La razón principal para abandonar es que existan puestos poco cualificados en el mercado. Si no los hay, siguen estudiando y si los hay, se ponen a trabajar.

En Europa hay 273 regiones comparables a las comunidades autónomas. Estos son los puestos de estas regiones de la UE en abandono escolar prematuro:  1 Las Azonres, 2 Ceuta y Melilla, 3 Baleares, 12 Cataluña, 11 Cerdeña, 13 Sicilia.

Los puestos de trabajo poco cualificados y no remunerados al final son desempeñados por inmigrantes. La dinámica que se crea es la de estudiantes que dejan el colegio para coger trabajos que luego acaban pasando a inmigrantes. Este es el motivo por el que Alemania en estos 20 años ha bajado el número de desempleados respecto a los que tenía antes, mientras que Baleares tiene cuatro veces más.

Este modelo de turismo fue bueno en los sesenta y setenta cuando España estaba llena de agricultores que querían abandonar el campo y cuyo sueño era que sus hijos se dedicasen a otra cosa. Este perfil se ha acabado, pero seguimos creando puestos de trabajo de este tipo.

Somos, después de Irlanda, la economía que más puestos de trabajo ha creado y, también, la que más paro.

3 Un sector con salarios bajos acaba siendo subvencionado por el resto de la sociedad.
Un mileurista que ha trabajado durante toda su vida cumpliendo con sus deberes fiscales pagará 100 mil € en impuestos, mientras que la educación, la sanidad y las ayudas a la dependencia de esa persona le costaran al Estado 200 mil €.

El empleado barato acaba costando caro. Cuando alguien contrata a un mileurista, en realidad, esta realizando una actividad subvencionada por el resto de la sociedad.

El sistema de precios de la economía de mercado funciona si los precios reflejan los costes, en caso contrario, existe una distorsión. Un sector de la economía con salarios baratos es un sector distorsionado —que recibe una subvención del resto de la economía y amenaza el estado de bienestar—.

Este es exactamente el problema del modelo del turismo actual. La solución: un salario turístico mínimo sostenible. De esta forma, se dejaría de malvender los atractivos del país y se recaudarían las cotizaciones suficientes para hacer al sistema perdurable.

Según Miquel Puig, los países normalmente suelen conseguir lo que se proponen. España es un país turístico porque es lo que se ha propuesto ser desde hace muchos años. Si se propone gestionar bien el turismo, también lo puede conseguir.

Imagen: Por Florian Plag (Flickr: Serve chilled.) [CC BY 2.0 (http://creativecommons.org/licenses/by/2.0)], undefined

La argumentación del economista Miquel Puig en la que he basado parte de este artículo se puede seguir en este vídeo en catalán en una conferencia sobre turismo responsable.

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